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PIDEKA presenta un protocolo de seguridad en Colombia para extracciones de cannabis
PIDEKA presenta un protocolo de seguridad en Colombia para extracciones de cannabis

PIDEKA describió un protocolo de seguridad para extracciones de cannabis en la investigación publicada por ExpoMedeWeed.

“Las extracciones de cannabis se volvieron tendencia en los últimos años. Mucha gente motivada por experiencias de vecinos y videos de internet empezó a aventurarse a realizar extracciones, y los accidentes empezaron a ocurrir”.

Así fue como Denis Contri, Master Grower en PIDEKA SAS comenzó su conferencia en la tercera edición de la feria cannabica más conocida de Colombia, la ExpoMedeWeed, realizada en Medellín en noviembre de 2019. Denis aprovechó la oportunidad para alertar a la sociedad colombiana sobre los riesgos y el escenario posible en Colombia y presentó una serie de puntos para unas buenas practicas sin riesgos. 

El problema

En 2016 en los Estados Unidos un caso impresionante estalló en los periódicos: una explosión mató a un hombre y hirió gravemente a dos más en un intento de extracción de aceite de cannabis realizada en un garaje con uso de gas butano. Un accidente más en una sucesión de sucesos catastróficos desde que se popularizó el uso y la producción de cannabis en aquel país, el caso fue el primero en el que se criminalizaron los sobrevivientes por crimen de homicidio sin duelo. La situación abre el precedente para el reconocimiento de la responsabilidad de las personas detrás de las prácticas que demuestren peligro. 

Entre centenas de impactos positivos, el aumento de los accidentes es uno de los infortunios de la popularización de la producción de cannabis. Una dinámica claramente relacionada con los procesos de reglamentación, evidenciada por un estudio de la Universidad de Colorado, según el cual el número de accidentes así saltó de 2 por año para 12 por año a partir del 2012. 

Los accidentes en Colombia al día de hoy todavía no aparecen en el periódico y no alcanzan las estadísticas, pero se conocen casos aislados. No es improbable un aumento de los accidentes, incluso con fatalidades. 

Denis Contri, Master Grower PIDEKA SAS

 

Las extracciones de cannabis  

Existen muchas maneras de extraer el aceite del cannabis de manera artesanal sin el uso de solventes peligrosos. Se pueden usar aceites comestibles, mantequilla, hielo seco, glicerina vegetal, técnicas que aplican presión y calor, e incluso pura agua fría. El gas butano, el propano, el metano, y el hexano son solventes preferidos por muchos por su capacidad de producir extractos muy puros y con una estética particular, de alto valor agregado en el mercado. 

No es difícil obtener esos solventes en la calle. Ferreterías y tabacarias normalmente exhiben en sus vitrinas latas de gases hidrocarburos en mezclas de diferentes proporciones como combustible para encendedores, antorchas, entre otros usos, y normalmente son increíblemente más económicos que los gases propios para extracciones, encontrados en tiendas de artículos cannábicos. Cuando se opta por el uso de un solvente explosivo y peligroso como el butano se deben tener directrices de seguridad. 

Malas prácticas, ignorancia y desatención son la causa de los accidentes  

En el estudio presentado por Denis se identificaron 4 principales causas de los accidentes tanto a escala artesanal como a escala industrial. Luego de clasificarlas se explicaron los procedimientos para las buenas prácticas y la minimización de los riesgos.  

  1.  Prácticas en ambientes inadecuados – Entre las practicas inadecuadas está la extracción en lugares cerrados sin la ventilación adecuada; y la presencia de enchufes o aparatos electrónicos que pueden producir chispas.
    El ambiente de extracción debe ser totalmente controlado sin presencia de aparatos electrónicos; en el caso de open blast se deben realizar en exterior, aunque el viento puede traer impurezas que aumentan los riesgos de la extracción. En ambientes cerrados se recomienda el diseño del flujo de aire y extracción, además del uso de un equipo de circuito cerrado.
  2. Indumentaria inadecuada – las ropas sintéticas pueden provocar pequeñas chispas suficientes para incendiar un cuarto lleno de gas; en el caso de un accidente normalmente las personas no están utilizando ropas que protegen del fuego, al contrario, mucha gente iludida por videos de internet usa guantes de vinilo, que pueden derretir sobre las manos en un eventual incendio, empeorando mucho la gravedad de la situación.
    El algodón y el lino son los únicos textiles que se deberían utilizar en la indumentaria del operador en laboratorios de extracciones. Estos son materiales no electrostáticos y por eso no provocan chispas.
  3. Utilizar gas común – el gas de cocina o el gas vendido en ferreterías no es propio para extracciones porque contiene muchos contaminantes que terminan en el producto. Consumido con frecuencia esos contaminantes pueden provocar graves intoxicaciones en el consumidor. No son accidentes inmediatos, pero pueden incluso llevar a la muerte.
    Se deben utilizar única y exclusivamente productos específicos para extracciones. Esos se pueden encontrar en tiendas específicas de insumos para cannabis, o en línea. Las etiquetas tienen que exponer las informaciones necesarias.
  4. Utilizar cannabis de procedencia desconocida – la contaminación que intoxica el consumidor puede venir también en el mismo material vegetal. Eso porque muchos cultivadores de cannabis utilizan pesticidas, fertilizantes con metales pesados y otros contaminantes, que se trasladan y se concentran en el producto final. Además, contaminantes provenientes de la mala conservación de la materia vegetal como bacterias y hongos pueden también terminar en el aceite. Todos ellos son neurotóxicos y pueden presentar riesgos, sobre todo para consumidores pacientes con debilidad del sistema fisiológico.
    La primera y principal forma de asegurar la ausencia de contaminantes y patógenos previa a las extracciones es utilizar materia vegetal de reconocida procedencia cultivada bajo métodos orgánicos. El trabajo en un ambiente limpio y la esterilización de los instrumentos es fundamental y ayuda a mantener la contaminación ambiental afuera del camino.

La solución pasa por la educación

Denis hace una llamada a la atención previa a que la problemática eclosione en nuestro país, pero reitera que, solos, los productores y procesadores no podrán evitar los accidentes que pueden extenderse mucho más allá del ámbito de su ambiente de trabajo. En su punto de vista, para evitar ese escenario es fundamental la producción de legislación específica sobre el tema, en las diferentes escalas, basadas en los parámetros de seguridad adoptados en el exterior como en estudios prospectivos, seguido de un programa educativo de larga duración con foco en la educación de productores y concientización de los consumidores.  

Acceda al estudio completo de PIDEKA SAS –  publicado por el Observatorio Colombiano de Investigación en Cannabis Medicinal y disponible en la webpágina de la ExpoMedeWeed:  http://www.expomedeweed.com/images/expomedeweed-v1-n1-2018.pdf

Fuentes consultadas: 

EXPOMEDEWEED 1ª Edición, Noviembre 2018 publicación anual editada por el Observatorio Colombiano de Investigación en Cannabis Medicinal – OCICAM. http://www.expomedeweed.com/images/expomedeweed-v1-n1-2018.pdf

Bell C, Slim J, Flaten HK, Lindberg G, Arek W, Monte AA. Butane hash oil burns associated with marijuana liberalization in Colorado. J Med Toxicol. 2015;11(4):422-5. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4675612/